PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué empresas están obligadas a cumplir el AI Act?

Las obligaciones del AI Act dependen del papel de tu empresa, de los sistemas de IA que desarrolla o utiliza y del riesgo de cada uso. Estas preguntas te ayudarán a identificar qué conviene revisar y por dónde empezar.

¿Qué empresas están obligadas a cumplir el AI Act?

El AI Act puede afectar a empresas que desarrollan, ofrecen o utilizan sistemas de IA en la Unión Europea. También puede alcanzar a organizaciones establecidas fuera de ella en determinados casos. Lo que debe hacer cada empresa depende de su papel, del sistema y de cómo se utiliza: no existe una lista única de obligaciones para todas.
Sí, puede aplicarse. Aunque otra empresa haya desarrollado la herramienta, tu organización puede tener obligaciones por utilizarla en su actividad profesional. Conviene identificar qué herramientas se usan, para qué tareas y quién supervisa sus resultados. Las medidas concretas dependerán del tipo de sistema y de su uso.
Hay que revisar la finalidad del sistema y el contexto en el que se utiliza. El AI Act identifica determinados usos de alto riesgo, por ejemplo, algunos sistemas que intervienen en decisiones sobre empleo o acceso al crédito. Utilizar IA no convierte automáticamente un proceso en «alto riesgo»; la clasificación requiere examinar el caso concreto y la información del proveedor.
La empresa debe adoptar medidas para que las personas que trabajan con sus sistemas de IA comprendan cómo utilizarlos y qué riesgos presentan. La preparación debe ajustarse a las herramientas, las tareas y la experiencia del equipo. El AI Act no impone un mismo curso ni un certificado específico para todas las empresas.
Es un buen punto de partida. Un inventario permite saber qué sistemas se utilizan, con qué finalidad, quién responde por ellos y qué proveedores intervienen. A partir de esa información se pueden analizar riesgos y obligaciones y ordenar las acciones necesarias. Una auditoría privada ayuda a hacer esa revisión, pero no equivale a una certificación oficial de cumplimiento.
Empieza por identificar las herramientas de IA que ya utilizáis, incluso las incorporadas a aplicaciones habituales. Después, documenta para qué se usan, qué datos reciben, quién revisa sus resultados y cuál es el papel de la empresa frente a cada sistema. Con ese mapa podrás analizar las obligaciones aplicables y priorizar formación, controles y documentación.